Tostar los chiles. Calienta un comal o sartén a fuego medio. Tuesta los chiles guajillo durante 1 minuto por lado, cuidando que no se quemen.Tip crítico: si los chiles se queman, pueden amargar la sopa. Cocer la base. En una olla mediana, coloca los chiles guajillo, jitomates y ajo. Cubre con agua y lleva a hervor a fuego medio-alto.
Cuando hierva, reduce a fuego medio y cocina de 12 a 15 minutos, hasta que los jitomates estén suaves y los chiles se hayan hidratado.
Licuar. Licúa los guajillos, jitomates, ajo, cebolla, 1 taza del agua de cocción y sal hasta obtener un puré terso y homogéneo.Tip profesional: puedes colar la mezcla para una textura más fina y consistente. Sofreír la base. En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio-alto. Agrega el puré de jitomate y chile. Cocina durante unos 10 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que espese y cambie a un rojo más oscuro.Tip BOH: este paso desarrolla sabor y evita una sopa plana o cruda. Construir la sopa. Agrega el agua, Caldo de Pollo Knorr y la ramita de perejil. Cuando vuelva a hervir, cocina 10 minutos más.Tip clave: Knorr ayuda a estabilizar el sabor del caldo y reducir ajustes de sazón entre lotes. Retira la ramita de perejil antes de servir.
Preparar las guarniciones. Fríe u hornea las tiras de tortilla hasta que estén crujientes. Fríe rápidamente el chile ancho durante unos 5 segundos en aceite caliente y escurre sobre papel absorbente.Tip de servicio: mantén las guarniciones secas y separadas hasta el montaje para conservar textura. Montaje. Sirve la sopa en platos hondos. Agrega tiras de tortilla y permite que cada persona añada crema, queso, chile frito, chicharrón y aguacate al gusto.
Opción de restaurante. Coloca las guarniciones en el plato y vierte la sopa caliente al momento de servir.